jueves, 20 de agosto de 2009

Ese 4 inmoral pero precioso...

No se si alguna vez les pasó, pero a mi me pasa seguido que cuando voy a rendir un final, voy jugadísima. Esto viene a cuento porque me estoy por recibir, me queda mi último putísimo final y me recibo., entonces recuerdo las infames y audaces cantidades de veces en las que ido a la facultad del orto (si, a esta altura es del orto porque tengo los ovarios llenos de leer cosas inútiles) a rendir finales, con las horas y minutos contados de estudio, porque claro, la idiota no se le ocurre estudiar una semana antes, no. La estúpida se prepara mentalmente una semana antes para el día anterior, sentar el culo en una silla y tragarse letra por letra interminables obras que en ese momento no tienen ningún sentido.
Entonces voy a rendir, casi sin dormir o sin dormir del todo, con unas ojeras que me las puede patear un rengo, sintiéndome como el reverendo orto, fumándome 5 puchos juntos y a punto de vomitar.
Entro al aula, casi jugada de tiempo, para ver que están todos ahí sentaditos con su cara de pelotudos relajados y yo me pregunto “¿estaré en el aula correcta?”, porque como puede ser que yo vengo con un estrés que podría ser la próxima fatality del Mortal Kombat (juego de mi época, el que no lo conoce, no puede leer ni debería estar leyendo este blog) y estos flacos parece que hubieran bajado de un avión que venía del caribe y los dejaron ahí, leyendo el diario.
Y ahí nomás, me indigno, porque yo sé que dentro de los límites de mi pelotudez, leí todo (o eso intenté) y que estoy por rendir un final con un profesor que rezo porque no venga medio cruzado y me desapruebe porque parece que me voy a morir en los 10 minutos siguientes a rendir y es al pedo aprobarme. Y me indigno feo, a niveles insospechados cuando los veo a estos turistas leyendo sus resúmenes del orto, todos resaltaditos en colores y demás ñoñadas típicas de boludos de facultad, porque yo vengo con 80 hojas todas mal escritas de lo poco que capté leyendo la noche anterior, mientras me inyectaba café hasta por el culo porque sino me quedo babeando el escritorio.
Pero bueno, llega el profesor, con su cara de poker y pocos amigos, y siempre hay algún imbécil que se le hace el simpático y eso me termina de inflar los ovarios.
Entonces en cuanto me dan las hojitas, me pongo como una troglodita a tratar de descifrar las preguntas capciosas que tengo adelante mío, intentando de ver si de todas esas preguntas hay alguna que sepa. Y me pongo a escribir y escribir sin parar, es como si mi vómito se hubiera pasado a la lapicera y ésta empieza a regurgitar ideas de lo que se supone que leí la noche anterior, y al parecer, ¡la lapicera sabe más que yo!, es como si estuviera poseída y escribe y escribe sin parar.
Finalmente, cuando se terminan las náuseas de mi Bic, y logré contestar 4 de las 5 preguntas que había en la hoja me digo “bueno, hasta acá llegué” y entrego lo que está.
Después de un par de días (una semana o 2 dependiendo del pajero que corrija los finales), entro a la web de la facultad, casi sin mirar, tecleo la contraseña y cuando me doy cuneta que terminó de cargar la página, empiezo a abrir de a poco los ojos…y ahí mismo lo veo: “Acosta Luciana: 4 (aprobado)”…”LA REPUTISIMA MADRE QUE LO PARIO, DIOS MIO APROBE!”.
Y si, la mogoliquita aprobó nomás. Con lo justo. Ese 4 inmoral pero precioso.

domingo, 9 de agosto de 2009

experimentos emocionales...

¿Porque cuándo conocés a alguien, esta persona trata desesperadamente de arreglarte?
Por arreglarte entiendo que traten de ver si tenes problemas y solucionarlos, como si de esa manera vos te sentis mas identificado con ellos, o los ves como salvadores, héroes....
Me cansan, me aburren esos métodos transitorios de experminetar con las emociones de los demás. Particularmente las mías.
Déjenme ser! Quiero ser errónea, confilcitiva, manipuladora, mala, caprichosa, ansiosa, nerviosa, romántica, seca, fría, insensible, vulnerable, buena, dulce....y tanas otras cosas más!!! Me gusta ser así, me gusta tener dualidades, me gusta ser ambigüa, me gusta que nadie pueda conocerme del todo como para juzgarme....Pero más me gusta que cuando tratan de juzgarme o de solucionarme, se dan cuenta que éste rompecabezas no es tan sencillo, que le faltan piezas.
Y ahi deviene la frustración, la negación, la insistencia en mi cambio, el poder que ellos tienen que tener para curarme...
NEWSFLASH: NO TENGO CURA!
O me acpetan como soy, con mis defectos y mis virtudes, o comprense un perro y eduquenlo como quieran!!!!
No me gusta que me usen de rata de laboratorio para experimentos emocionales, me rehuso!!!
Solo hay una persona en el mundo capaz de comprenderme, y probablemente no sea de este país!
Así que: basta de jugar con mi mente, basta de creerse los héroes de una pelicula de la cual NO son protagonistas, basta de limitar mi existencia a su nula capacidad de comprension!!!
Me voy a dedicar a comer pollo.
Chau.